¿Cómo hay que acariciar a un Caballo?

pupilaje de caballos

¿A quién no le apetece acariciar a un caballo? Siempre que vemos un equino, nos surgen deseos de aproximarnos para acariciarle, pero muy frecuentemente no sabemos dónde poner nuestra mano, para evitar que el equino reaccione con brusquedad y nos pueda llegar a hacer daño.

Si deseas que tu equino disfrute y se relaje mientras le acaricias, no te pierdas este artículo.

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Pasos que debes seguir para acariciar a los caballos

Acariciar a un caballo no es tan simple como parece. Para no atemorizar a tu caballo y eludir accidentes superfluos es recomendable que sigas los próximos pasos.

Acercamiento

Ya antes de acariciar a un caballo, debemos saber que el acercamiento hacia él, ha de ser lentísimo. Si hacemos algún movimiento brusco lo más probable es que el caballo se asuste y salga corriendo. Así mismo, puede darse el caso de que nos suelte una coz e inclusive un bocado en defensa propia al vernos como una amenaza.

-Presentación
Cuando nos hemos acercado de forma lenta, lo bastante para llegar a tocar al caballo, el siguiente paso es dejar que el caballo nos huela. Le podemos acostumbrar a nuestra mano, que vea que no vamos a herirle y que sólo tenemos buenas pretensiones.
A través de nuestra fragancia, como los perros, el caballo nos identificará y poquito a poco vamos a ir ganándonos su confianza.

-Primera toma de contacto

Llegamos a la parte que más nos interesa, acariciar al caballo. Cuando el caballo ya nos ha reconocido a través de la fragancia, procedemos a acariciar a nuestro caballo por la zona del cuello, que acostumbra a ser la zona que más suele gustarles.

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Un pupilaje de caballos de calidad es importante, unas buenas instalaciones darán al equino una buena estancia pero además es importante el trato amable y cercano, las caricias.

 

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Cuáles son las zonas más agradables para acariciar a un caballo

-Cabeza
La cabeza es una de las zonas que más a mano nos queda y por este motivo, muy frecuentemente es la zona predilecta para acariciar a un caballo. Y a ellos les encanta. Acariciar a un caballo en la frente, dibujando pequeños círculos muy lentamente puede ser la solución idónea para caballos nerviosísimos o bien estresados.
Otra de las zonas de la cabeza, que genera bastante placer al acariciarla son las aproximaciones de las orejas. Como en los perros, acariciar esta zona o bien aún rascarla, puede generarle mucho placer a nuestro caballo. Pero cuidado, si nuestro caballo no está habituado a tener contacto en esta zona, puede asustarse con lo que procede de manera cuidadosa y muy suavemente y observa su primera reacción.

-Cuello
El cuello, es otra de las zonas que más a mano nos queda y a la que más acostumbramos a recurrir como primera toma de contacto con un caballo. En las crines, por poner un ejemplo, los equinos sienten mucho placer cuando les acariciamos o bien rascamos. En verdad, muchos caballos restriegan sus cuellos entre ellos para darse placer e inclusive para saludarse. Les ayuda a fortalecer los vínculos sociales.

-Espalda
La zona del reverso, donde se pone la montura, es otra zona agradable donde podemos acariciar a nuestro caballo, sobre todo tras la monta y del cepillado.
La zona de la cruz es un lugar ideal dónde acariciar a un caballo para sosegarlo si se trata de un equino inquieto.

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-Pecho
Justo delante de las patas delanteras, en el pecho, se halla otra zona agradable donde podemos acariciar a un caballo. Se trata de un sitio de bastante difícil acceso para el equino y agradecerá cualquier caricia, puesto que además de esto es un lugar donde suelen sentir picores debido al sudor.

-Vientre
¿Jamás habéis acariciado a un cánido en el pecho? Seguro que sí. Rápidamente se da la vuelta pidiéndonos más cosquillas por la zona. ¡Les chifla! Pues los caballos sienten exactamente lo mismo. En esta zona apenas les crece el pelo y los mosquitos aprovechan para picar a sus anchas. Si acariciamos o bien rascamos esta zona, nos lo agradecerán.

-Nalgas
Las nalgas es otro de los sitios de bastante difícil acceso para los caballos. No obstante, en muchas ocasiones con ayuda de árboles se rascan como pueden. Nosotros, así mismo podemos ayudarles y rascarles o bien acariciarles por esta zona.
Pero ¡cuidado! Si nos ponemos detrás de ellos y se ponen inquietos pueden soltarnos una coz, a pesar de que el caballo nos conozca, así que mucho cuidado con la zona de los muslos traseros y las nalgas.

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-Falsos mitos
Muchos de nosotros, estamos habituados a acariciar a los caballos con palmadas pensando que les encanta. ¡Fallo! Estudios científicos han confirmado que los caballos que son acariciados suavemente y de forma circular, obedecen mejor a sus cuidadores. Además de esto, se relajan y gozan más de las caricias, que a los que se les da palmadas.