La alimentación del caballo en el CENTRO HIPICO LA CALDERONA

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Qué debe comer un caballo
El alimento, el agua y la sal, son comestibles esenciales en los cuidados básicos de cualquier caballo en el centro hipico la Calderona. Veamos cuál es la cantidad conveniente en todos y cada caso.
La nutrición de un caballo cambiará en función de diferentes factores. El tamaño, el peso, la raza, la edad e inclusive el ejercicio físico, son algunas peculiaridades que debemos tomar en consideración, antes de comenzar a nutrir al caballo.

La dieta contiene esencialmente heno, si bien así mismo podemos suministrarle algunas veces grano, siempre y en todo momento siendo mayor la cantidad de heno, que puede ser césped, alfalfa o bien las dos cosas. Efectuar una mezcla con diferentes tipos de heno, es bueno para otorgar al caballo una dieta equilibrada. El grano puede ser avena o bien pienso dulce.

Atención con darle al caballo de comer heno en mal estado. Si el heno es sucio, mohoso, tiene hojuelas o bien grumos de restos de plantas, es mejor no dárselo al caballo, puesto que podemos provocarle un cólico o bien algún inconveniente respiratorio. En el caso de los cólicos, recuerda que como vimos en otros artículos, los caballos no pueden devolver, con lo que estaríamos frente a un severo inconveniente.

El horario de comidas hay que respetarlo, ha de ser siempre y en toda circunstancia, exactamente el mismo y debemos eludir que sea tarde o bien temprano de que el animal haya hecho ejercicio.

-Los caballos deben comer entre dos y tres veces al día. ¿Qué cantidad?

Si nuestro caballo es de tamaño medio y tiene una actividad normal, lo idóneo sería entre nueve y diez kilogramos de comida al día, más o menos.

La alimentación del caballo en el centro hípico la Calderona, es de extrema importancia

-¿Cuánto debe comer y beber un caballo?
Los caballos precisan ingerir grandes cantidades de agua al día. Aunque es verdad, que en el alimento hallan una parte de la cantidad de agua que precisan, esta no es suficiente. Precisan entre veinticinco y cincuenta y cinco litros de agua al día, en dependencia del tamaño, peso, la actividad que efectúen y del sitio en el que se hallen.

El agua, es uno de los cuidados básicos indispensables para nuestro caballo y ha de estar siempre y en todo momento limpia y fresca, sobre todo en temporadas de mayor calor. Para esto, debemos asegurarnos de que los recipientes donde el caballo bebe estén limpios y llenos, puesto que el agua puede evaporarse en verano o bien congelarse en invierno y hemos de estar atentos dadas estas contrariedades.

Comestibles que complementan una buena dieta: la sal
Si, como bien leéis hablamos de darles sal a nuestros caballos en el centro hipico la Calderona. Ese comestible, que tanto preocupa a nuestros mayores y que no parece muy ventajoso para nuestra salud. No obstante, ofrecerle sal a cualquier caballo, es asegurarle un buen equilibrio en sus electrolitos, gracias a los minerales que contiene la sal.
Lo idóneo es proveer la sal en bloques, pero si nuestro caballo la rechazara, así mismo la podemos entremezclar con el heno en el alimento. Esto le aportará las sales minerales que precisa y le va a venir realmente bien para recobrarse tras cualquier actividad física.