La historia de la Ginebra o Gin

La ginebra (en inglés: gin) es un aguardiente inglés derivado del genever holandés. Su graduación alcohólica está entre 43º y 47º. Se obtiene por destilación de la cebada sin maltear, rectificado con bayas de enebro y aromatizado con cardamomo, angélica y otras hierbas que le dan su fragancia y aroma característico (corteza de cassia, lirio, cáscara de naranja). Debe elaborarse con alcoholes de cereales frescos de 96º, altamente neutros (la suma de impurezas no debe exceder de 0,5 gramos por litro).

Historia

La ginebra se originó en los Países Bajos durante el siglo XVII. Se da crédito por su invención al doctor Franciscus Sylvius. Se popularizó su consumo en Inglaterra tras la Revolución Gloriosa que acabó instaurando a Guillermo de Orange en la corona británica. La ginebra holandesa es conocida como jenever o genever y es diferente del estilo inglés, en el cual la bebida se obtiene de un destilado de cebada y en algunas ocasiones se envejece en barricas de madera.

En Schiedam, al sur de Holanda, es muy famosa la jenever, que se produce por el método de pot still y por regla general posee un contenido inferior en alcohol y un sabor más fuerte que su equivalente londinense.

Si el origen de la ginebra está en la búsqueda de un medicamento, el Gin tonic es muy similar. Cuando el Imperio Británico se extendía por todo el mundo en el siglo XVII y especialmente por la India, la malaria en este país estaba afectando muchísimo a la población civil y los soldados invasores.

 Para combatirla Schweppes (famosa compañía hoy en día por sus bebidas gasificadas) en 1783 creó un remedio popular, la tónica; esencialmente agua con quinina, que es el elemento base que elimina la malaria. El problema que surgió era que esta bebida era muy amarga y los soldados para equilibrar el sabor la mezclaban con ginebra Bombay que ya se destilaba en la ciudad del mismo nombre.

 La tónica actual ya no contiene la misma cantidad de quinina, sino una pequeñísima dosis que la hace refrescante sola y excelente con su mejor acompañante, la ginebra.