Los coches en las maquetas compartidas

Los coches, camiones y autobuses son muchas veces, complementos indispensables para el decorado de las maquetas. En el entorno del paisaje ferroviario, las carreteras y calles, discurren al lado de la vía o pasan por encima o por debajo, creando un lazo que auna estas dos formas de transporte terrestre. Cuando se plasma una maqueta de trenes miniatura, desde el más sencillo detalle hasta la instalación más espectacular y ambiciosa, siempre se tiene reservado un espacio para la reproducción de los caminos, que aunan la estación con el pueblo o el muelle de carga con la explotación industrial.coche

Los pasos a nivel, se convierten en uno de los puntos más vistosos y en otras ocasiones, los coches se convierten en la colorista carga de los vagones. Aunque el movimiento y el protagonismo lo tenga el tren, los automóviles son el principal actor secundario y pueden llegar a compartir el papel estelar, con la existencia de sistemas de vehículos motorizados (Clic aquí) y alimentados por baterías, que circulan por calzadas bajo las que se encuentra una guía metálica que conduce el tráfico.

Lo mismo que pasa con los trenes, los automóviles marcan los rasgos que más resaltan en una maqueta y tienen mucha influencia al poder crear un ambiente coherente con el país o la época que se representa.
Por eso, el cuidado que los aficionados dedican a establecer una correcta combinación de locomotoras y vagones, para no mezclar composiciones que, realmente, nunca han circulado juntas, se debe además aplicar a los coches y camiones que se incluyen a la instalación, cuidando las marcas y modelos y, ante todo, evitando la presencia de vehículos que denoten de manera evidente, que no corresponden a la decoración y el material ferroviario que se presenta.

Lo mismo que ocurría hace varios años, con las reproducciones de modelos ferroviarios españoles, la oferta de coches en escala H0 además era mínima, aunque la existencia de la desaparecida marca Minicars-Anguplas y la veterana Eko, permitían tener una escasa pero correcta gama de coches, propios para ambientaciones españolas, aunque el grado de detalle de estos modelos era sensiblemente inferior al de otras marcas extranjeras. Pese a todo, reproducciones de Eko de los Seat 600, 850 y 1500, camiones Barreiros y Pegaso y otros de los vehículos más comunes en las carreteras de nuestro país, fueron y lo siguen siendo, muy estimados para las ambientaciones ferroviarias de la Época III, acompañando en el decorado con la tracción de vapor.