Los vientos para navegar a vela

Una vez contemos con los elementos precisos para medir, deberemos montar el foque o sólo el cable del foque y luego izar con la driza de mayor la cinta métrica, hasta la marca de tope del mástil, sin que el 0 de la cinta sobrepase esta marca. El punto referente en el casco, tendrá que ser el de crujía en donde se unen la cubierta y el espejo.

Las siguientes son caídas estandarizadas, que se usaron como base en el desarrollo de muchos Cadetistas.

El sistema es sencillo y es el que usan los 470 o 420. Se parte de una puesta a punto para vientos calmados, utilizando la máxima caída con la mayor tensión. De manera que si aumenta la fuerza del viento, se le dejará menos caída (soltando la driza y modificando los puntos de las landas) sin perder la tensión en el aparejo.

  • Vientos Calmados (1 a 7 nds.): 5, 02 mts.
  • Vientos Medios (8 a 16 nds.): 4,99 mts.
  • Vientos Fuertes (17 y más nds): 4, 96 mts.

La tensión que se le proporciona al aparejo, deberá estar bajo control de un tensiómetro (se puede medir desde los obenques o desde el cable del foque). Para tener la certeza de qué caída y tensión se está utilizando, deberemos hacer una marca en la driza de foque y comparar esta marca con la regla adherida al mástil.

Para decidir cuánta tensión debemos aplicar, utilizaremos algunos parámetros: velero

El primero es, que el foque deberá poseer tensión suficiente como para que el cable del mismo se mantenga tenso y no haga una curva, ya que por el contrario hará que el barco, pierda potencia para hacer un buen ángulo en la ceñida.

En segundo lugar, si vemos que el barco se hace difícil al timón y no responde con corrección (los catavientos no responden adecuadamente o resulta dificultoso de maniobrar en las olas), algo como tener el barco duro, se deberá bajar un poco de tensión, auque sin alcanzar al extremo del primer parámetro.

En tercer lugar y especialmente con vientos medios y fuertes, cuidaremos que mientras navegamos en ceñida el obenque de sotavento tendrá que ir un poco flojo.

Si los arraigos de las landas y los obenques están correctamente colocados y en posiciones simétricas, el palo no tendría que curvarse para ninguna parte. Si al darle tensión esto pasa, chequearemos de nuevo dichos herrajes.

Recordemos, que esta puesta a punto debe ser adquirida como base para su propia puesta a punto. Tengamos en cuenta, que no todos los veleros tienen la misma forma de respuestas a las velas que utilizan y los distintos pesos de la tripulación. Mediremos siempre su puesta a punto, llevaremos un registro escrito y anotaremos cada salida a navegar, para poder tener una buena base de datos.

Fuente:Alquiler de veleros Ibiza http://valenciacorporatesail.com/